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11/24/2010

Uno los dos


Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.

Fragmento de La tregua, de Mario Benedetti.

9/27/2010

Collar de almendras


Vivir, después de todo, no es tan fundamental.
Lo importante es que alguien debidamente autorizado
certifique que uno probadamente existe.

5/20/2010

Construyamos puentes...

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el “por qué” de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solos.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den hay que saber también cómo pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es, en definitiva, no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien “sea” hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?

"Desde los afectos", de Mario Benedetti.

3/30/2010

Alienación

Ninguno de ellos trabaja, son hijos de papá. A veces oigo que protestan: “Che, qué peste con tu laburo. Nunca se puede contar con vos”. Dicen laburo como quien cumple una proeza, como un salvacionista que se acerca a un mendigo borracho y, traspasado de asco y de piedad, lo toca con la punta del zapato; dicen laburo como si después de decirlo tuvieran que desinfectarse.

Fragmento de La tregua, de Mario Benedetti.

2/15/2010

Llora, pero no olvides

Una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de vergüenza.

Por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere.

En "Hombre preso que mira a su hijo", de Mario Benedetti.

5/18/2009

88 años


¿Es tan distinto,
tan necio, tan ridículo, tan torpe,
tener un espacioso sueño propio
donde el hombre se muera pero actúe
como inmortal?

12/12/2008

Anunciación sin ojalá

Te anuncio tierravirgen que parirás felicidad en nuestro nombre

después de resecarte dividida y de absorver hasta la última
gota de sangre como abono inesperado
después de hundirte surco, abrirte tumba y cumplir la sagrada
misión de consternar los atardeceres
después del aguacero radioactivo y la limpia baba de dios

tierravirgen
parirás felicidad

y no habrá nadie para recogerla

8/10/2008

¿Y si hay un resquicio?

(...)

Tiendo mi mano a veces y está sola
y está más sola cuando no la tiendo,
pienso en los compradores emboscados
y tengo duelo y tengo rabia y tengo
un reproche que empieza en mis lealtades,
en mis confianzas sin mayor motivo,
en mi invención del prójimo-mi-aliado.
Ni aún ahora me resigno a creerlo.

No todos son así, no todos ceden.
Tendré que repetírmelo a escondidas
y barajar de nuevo el almanaque.

Mi corazón acobardado sigue
inventando valor, abriendo créditos,
tirando cabos sólo a la siniestra,
aprendiendo a aprender, pobre aleluya,
y quién sabe, quién sabe si entre tanta
mentira incandescente, no queda algo
de verdad a la sombra. Y no es metáfora.

Nada aquí, nada allá. Son las palabras
del mago lejanísimo y borroso.

Pero ¿por qué creerle a pie juntillas?
¿En qué galaxia está el certificado?

Algo aquí, nada allá. ¿Es tan distinto?
Lo propongo debajo de mis párpados
y en mi boca cerrada.
¿Es tan distinto?
Ya sé, hay razones nítidas, famosas,
hay cien teorías sobre la derrota,
hay argumentos para suicidarse.

pero ¿Y si hay un resquicio?
¿Es tan distinto,
tan necio, tan ridículo, tan torpe,
tener un espacioso sueño propio
donde el hombre se muera pero actúe
como inmortal?

Fragmento de "A ras de sueño", de Mario Benedetti.

4/15/2008

Bajar la felicidad

- ¿Y cuál es su palabra preferida?
- Probablemente "amor", porque es mi sentimiento preferido.
- ¿Y qué es el amor?
- La cumbre de las relaciones humanas.
- Nos pasamos la vida traicionándolo.
- Lo desvirtuamos, lo negamos, lo corrompemos. A menudo conspiramos contra nosotros mismos y contra la cuota de felicidad a la que tenemos derecho. Pero nunca hay que achacar la culpa a los demás, somos nosotros los culpables de ese deterioro del amor y por lo tanto de la felicidad.
- ¿Felicidad?
- En mi novela La tregua, uno de los personajes dice: "La gente pone la felicidad tan alto, tan alto, que la hace inalcanzable". Hay que intentar ser modesto con la felicidad.

Entrevista a Mario Benedetti (fragmento), en "La Vanguardia", 18/10/1999.